Pactos comisorios prohibidos

Los pactos comisorios pueden estar incluidos en nuestra hipoteca sin haberse detectado a la hora de su firma.

La prohibición del artículo 1859 del CC, o la Prohibición de los pactos comisorios, es un tema de actualidad, y desconocido en muchas ocasiones a la hora de negociar, ya que en nuestras hipotecas suele aparecer encubierto bajo ropajes jurídicos, tratándose, de supuestos de fraude de ley.

 

Consistiría en hacer aparecer al acreedor o prestamista como comprador del bien, y al deudor o prestatario como vendedor, reservándose el deudor el derecho de recuperar el bien en un plazo de tiempo determinado, pagando para ello el precio que se va avivienda. pactos comisorios corresponder con la cuantía del préstamo, y sus intereses, de tal manera que si llegado ese plazo, no se procede a pagar tal cantidad, el acreedor se convierte en dueño del mismo. Sin embargo, en la realidad contractual, no existe intención de comprar o vender.

Una vez advertidos, esta prohibición la encontramos en el artículo 1859 del CC, el cual viene a decirnos, que es contrario a la legalidad que el acreedor se apropie de las cosas dadas en prenda o hipoteca o disponga de ellas, siendo  imprescindible la ejecución hipotecaria previa, no pudiendo tampoco, apropiarse o enajenar por su cuenta el bien objeto de la hipoteca, resultando nulo de pleno derecho.

Ahora bien ¿Cual es la fundamentación de la nulidad de este pacto comisorio? La fundamentación es el considerarlo moralmente condenable, e injustamente lesivo, tanto para el deudor hipotecario, como para los acreedores del mismo. Puede ser lesivo para el deudor hipotecario en cuanto que, ante su situación de necesidad, el acreedor se prevalece, abusa y le impone este pacto, por un bien de más valor que la cantidad que le entrega en préstamo. También puede perjudicar a otros acreedores del deudor hipotecario, porque al apropiarse de este bien, por más valor del préstamo, se está disminuyendo su patrimonio, poniendo en juego lo convenido en el 1911 del CC, pudiendo así resultar insolvente el deudor.

 

Como consecuencia a lo ya expuesto, debemos saber, que este pacto, si aparece recogido en nuestro contrato de préstamo hipotecario, ha de considerarse nulo, permaneciendo válido el resto del contrato hipotecario, es por tanto una nulidad parcial que no contaminaría al resto del contrato.