Clausulas suelo en empresas y autónomos

Igual que ocurre con la vivienda particular, las empresas descubren que sus préstamos hipotecarios tenían establecida una clausula suelo.

Con el tiempo algunas empresas y autónomos que concertaron un préstamo hipotecario para poder adquirir sus locales o naves han descubierto, al reducirse el tipo de interés, que éstos contenían una clausula suelo. Esta condición ha sido un problema para muchos compradores, aunque finalmente la mayoría de los que han demandado les han dado la razón, y en ocasiones devolviéndoles el dinero.

Inicialmente esta condición solo podía ser denunciada por particulares, y existían muchas dudas sobre si las empresas podían denunciar o no; pero ahora las pymes y autónomos también pueden reclamar la nulidad de la cláusula si se cumplen una serie de requisitos.

Fue el Tribunal Supremo el que anuló esta cláusula en las ocasiones que se demostraba que no había suficiente información de la entidad a los clientes, pero excluyó de esta posibilidad a las empresas.empresas y cláusula suelo

De manera que, para poder reclamar que a nuestra empresa se le anule la cláusula suelo del préstamo hipotecario e incluso reclamar las cantidades que hemos pagado de más, se deberán de cumplir ciertos requisitos para que contratos entre empresas también puedan impugnarse y que estas cláusulas se consideren abusivas.

Una de ellas es la falta de reciprocidad, es decir, si nuestra hipoteca tiene una cláusula suelo pero no “techo”, ya que no hay igualdad de obligaciones y derechos entre el banco y la empresa. En el caso de que la hipoteca tenga también un “techo” observaremos si hay falta de proporcionalidad, si el techo fijado es casi imposible de alcanzar pero la cláusula suelo nos es aplicada con frecuencia, existe una desproporción.

También como en el caso de los particulares, puede que exista una falta de información al empresario. Éste debe verificar la información recibida por la entidad bancaria antes de la formalización del préstamo hipotecario, si se especifica claramente la cláusula suelo o si el préstamo contratado a interés variable no mencionaba que había un tipo mínimo fijo.

En el supuesto de que la empresa que adquirió el inmueble se subrogara a la hipoteca del vendedor, se debe comprobar si en la documentación de subrogación se informa de la cláusula suelo y de todas las demás condiciones, ya que es frecuente que en este tipo de operaciones sólo se indique que el comprador acepta las condiciones sin facilitarle copia alguna.